Vigía del idioma
Número 3 (Abril 2003)
Vosotros
lunes, 02 enero 2006
Autor: Carlos Patiño Rosselli
Es bien sabido que el español del Nuevo Mundo sufrió dos importantes pérdidas respecto del habla peninsular: en la fonología, la desaparición del fonema interdental que diferenciaba caza de casa; en la gramática, la extinción, en el lenguaje corriente, del pronombre personal vosotros y su posesivo vuestro. Pérdidas lamentables ambas, sin duda, por cuanto significan empobrecimiento del sistema lingüístico; pero la evolución de las lenguas se cumple sin consultar opiniones...
La historia de vosotros se remonta a su origen latino en el pronombre vos,
que era el plural de tú para la segunda persona. Sin embargo, en el
latín tardío vos comenzó a emplearse en singular para el tratamiento de
respeto; por ejemplo, para dirigirse al emperador. Esta dualidad de
funciones -singular y plural- continuó en el español arcaico. En el
Cantar de Mio Cid -nos dice Menéndez Pidal- al rey se le habla de vos (y en algunas ocasiones de tú), pero en general prevalece el sentido de plural: al dirigirse a los "infantes de Carrión" se emplea vos, como en el verso que reza Por quanto les fiziestes menos valedes vos (Edic. Crítica, pág. 1147).
¿Cómo se pasó del latín vos al actual vosotros? Ya en el latín tardío existía la perífrasis vos alteros, que marcaba énfasis y contraste frente al simple vos (como en el resultado francés vous autres o el italiano voi altri). Vosotros,
proveniente de tal perífrasis, se implanta en la lengua desde fines de
la Edad Media pero con sentido no deferencial, ya que este valor lo
asumió la nueva forma vuestras mercedes, que es el origen de ustedes.
Por otra parte, ante la concurrencia de tú,
el vos singular quedó, finalmente, "relegado al estilo elevado y
cancilleresco" (Menéndez Pidal, Gram. Hist., pág. 251 ), excepto en
zonas rurales de la Península en donde era equivalente de tú y de donde este vos no formal pasó a América (Corominas, Breve dicc. Etim.).
Nos encontramos, entonces, ante una curiosa situación en el español americano. Por una parte, este no solo conservó el vos
singular que emplearon los clásicos de la literatura española, con
valor de pronombre de confianza, sino que tal rasgo, el voseo, es hoy
una de las principales características de amplias zonas del continente,
como el Cono Sur y Centroamérica. Pero, por otra, el habla del Nuevo
Mundo eliminó del registro corriente, en todas partes, la forma vosotros, sentida como típica del lenguaje peninsular.
Para
las zonas que lo practican, el voseo significa, naturalmente, la
ganancia de un pronombre personal adicional, que connota mayor cercanía
con el interlocutor que tú. La extinción de vosotros en
el habla corriente conlleva, en cambio, la pérdida en Hispanoamérica de
la oposición 'distancia/cercanía' en la segunda persona de plural, la
cual sí está vigente en la Península con la distinción entre ustedes y vosotros. (Puede consolamos un poco la historia del inglés, que al perder el antiguo thou tuvo que reunir ambos valores semánticos en you).
Desaparecido del lenguaje corriente hispanoamericano, vosotros
perdura solamente en el ámbito religioso -últimamente en competencia
con ustedes- y en ocasionales empleos protocolarios, literarios y
similares. Existencia igualmente tenue tiene el vos de respeto,
que todavía a finales de los años cincuenta fue empleado por Alberto
Lleras Camargo para dirigirse a Eduardo Santos en un famoso discurso.
Nadie puede pretender resucitar a vosotros
en la oralidad hispanoamericana (aunque se sabe que en Chile está
resurgiendo el posesivo vuestro debido a la sobrecarga semántica de su).
Pero sí nos parece importante, desde el punto de vista de la plena
conservación de la lengua española, mantener la presencia del noble vosotros
en los pocos espacios que le quedan -especialmente en el lenguaje
religioso, para el cual es la forma apropiada- y, dada su íntima
relación con la literatura clásica, hacerlo centro de especial atención
en la enseñanza del idioma.
Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.
Por favor valídese o regístrese.
ENLACES PATROCINADOS