Universidades
Proyectos estratégicos
Una educación superior, igual para todos: Ana Lúcia Gazzola
lunes, 17 septiembre 2007

Autor: Boletín Iesalc Informa No. 11 - Agosto 2007
Rafael Cordera Campos, secretario general de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe - Udual -, entrevistó para el diario La Jornada a Ana Lúcia Gazzola, directora del Instituto Internacional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe - Iesalc/Unesco. Publicado en el Boletín "Iesalc Informa" No. 11, la reproducimos a continuación.
¿Cuál es su opinión respecto a la relación que debe existir entre la calidad académica y la pertinencia social en la universidad y en la educación superior en América Latina y el Caribe?
Siempre he creído que estas dos dimensiones, la calidad académica y la pertinencia social, son dos caras de una misma moneda o dos aspectos que forman parte del valor constitutivo de la universidad, particularmente de la universidad pública y, aún más, de la universidad pública en América Latina y el Caribe donde existen enormes desigualdades e inequidades.
“Me parece que la universidad debe mantener una lealtad doble. Por un lado, está obligada a buscar los valores universales de la excelencia académica y, por otra parte, esa excelencia académica tiene que ser pertinente y relevante. La universidad debe estar ubicada en su contexto y sintonizada con su tiempo. Sobre todo en nuestra región donde tiene un compromiso con la transformación de la sociedad y con la construcción de países más justos en los que todos los ciudadanos y las ciudadanas gocen de las mismas oportunidades. Finalmente, la universidad tiene que estar comprometida con el futuro, en el sentido de producir conocimiento para la sustentabilidad del desarrollo de nuestros países”.
¿Cuál es la realidad que se contempla desde nuestra región con respecto al fenómeno de la globalización? ¿Es posible plantearse en esas condiciones la posibilidad de una “civilización planetaria”?
Como muchos teóricos yo prefiero usar el término “mundialización”, ya que éste deja de lado la perspectiva de las relaciones desiguales generalmente asociadas con la globalización para centrarse en la idea de un proceso solidario en el cual las informaciones y los conocimientos puedan beneficiar a toda la humanidad. Dicho esto, tendría que señalar que considero a la mundialización como un proceso inevitable.
“Por otro lado, me parece que la posibilidad de construir una civilización planetaria debe ser una utopía de todas las personas con valores humanistas.
Si bien es cierto que los eventos recientes en la historia de la humanidad como las grandes guerras, las armas de destrucción masiva y los unilateralismos que han caracterizado a la política internacional, nos hacen pensar que ese ideal se ha alejado de nosotros, es necesario seguir luchando por construir esa posibilidad y en eso la universidad es un instrumento muy importante. En el caso de nuestra región, la lucha debe centrarse en la construcción de una civilización en la cual los beneficios del conocimiento sean socializados para superar las terribles inequidades que todavía marcan la historia de todos los países de América Latina y el Caribe”.
¿Qué papel juega o debe jugar la producción y el desarrollo del conocimiento tanto en la universidad como en la sociedad? ¿Qué relación debe existir entre soberanía y universidad?
Hoy en día, la producción y el desarrollo del conocimiento es un instrumento estratégico para cualquier proyecto nacional, ya que la situación y el futuro de cada país dependen en gran medida de ello. En ese sentido, para hablar de soberanía nacional es necesario hablar de conocimiento y de universidad.
“La universidad como una institución productora de los bienes del conocimiento es un factor clave para el desarrollo sustentable y la soberanía de nuestros países. Sólo con un fuerte y robusto parque universitario que produzca nuevos conocimientos, los países latinoamericanos y caribeños podrán identificar los nichos desde los cuales insertarse competitivamente en la llamada sociedad o sociedades del conocimiento”.
¿Y la relación entre educación superior y desigualdades económicas, sociales, regionales y culturales?
La universidad y el sistema educativo como un todo repiten las desigualdades sociales. Así, por ejemplo, en muchos países de la región existen diferencias dentro del alumnado que dan cuenta de la conformación desigual de nuestras sociedades. Pero, me parece que para hablar de equidad hay que hablar de educación para todos, o sea, igualdad de oportunidades en todos los niveles del sistema educativo, incluyendo a la educación superior.
“En ese sentido, podría decirse que el desarrollo sustentable, o sea, la superación de las desigualdades económicas, sociales, regionales y culturales que todavía marcan la historia de los países latinoamericanos y caribeños exigen un trabajo de la universidad. Además de formar recursos de calidad, producir conocimiento y diseminarlo, la universidad tiene la misión de actuar de manera transformadora en su contexto. La base para construir una sociedad realmente justa está en la posibilidad de dar educación para todos. Sin ello, la equidad jamás será construida”.
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