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Dos profesores UNAB obtienen Doctorado con máximos honores
lunes, 28 julio 2008

Autor: Pastor Virviescas Gómez, Periódico Vivir la UNAB, Universidad Autónoma de Bucaramanga
Los profesores Alberto Suárez Sánchez, de la Facultad de Derecho y Roberto Sancho Larañaga, de Comunicación Social, recibieron las distinciones "Sobresaliente Cum Laude" al terminar sus estudios de doctorado en dos universidades españolas.
¿Qué tienen en común Alberto Suárez Sánchez y Roberto Sancho Larrañaga? ¿Qué hace parecer a un santandereano con un español? ¿a un abogado y un historiador?
Pues la respuesta es sencilla, estos dos experimentados docentes de la UNAB acaban de concluir sus estudios de doctorado en sendas universidades españolas y recibieron la distinción “Sobresaliente Cum Laude”, la máxima calificación en ese nivel de estudios superiores.
El periódico Vivir la UNAB, de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, dialogó con Suárez y Sancho, quienes reconocen el respaldo que les ha brindado la Institución.
“Estafa informática”
Alberto Suárez Sánchez, nacido en San Vicente de Chucurí, es además el primer abogado graduado en la Unab, en 1978. Este especialista en Derecho Penal y en Derecho Público, recibió su Doctorado en Derecho de la Universidad de Alcalá de Henares, España.
Su tesis “Estafa informática”, mereció la aclamación de los jurados, quienes consideraron que la investigación es profunda y por lo tanto se convierte en un aporte para la ciencia del Derecho.
El profesor Suárez invirtió los últimos 30 meses preparando su tesis doctoral y dice con sencillez que no aspiraba a que le dieran un reconocimiento adicional.
Escogió este tema por la novedad de los fraudes que se cometen en todo el planeta a través del sistema informático, y porque es un tema que no ha sido tratado en la legislación penal de este país. Lo alentó el propósito de que mañana su iniciativa se convierta en una ley y por supuesto en un libro, dado que hay muchas facilidades para que cualquiera entre a un sistema informático, lo manipule y obtenga una transferencia patrimonial. “Para eso no se requiere una gran experiencia en materia informática, como la gente cree, y por esa razón se puede realizar ese comportamiento en cualquier parte del mundo”, advierte Suárez Sánchez, quien además está vinculado a la Universidad Externado.
El libro estará redactado, precisó, en un lenguaje sobrio y por consiguiente cualquier persona que quiera puede acceder a su contenido sin necesidad de ser un experto en disciplinas jurídicas.
En la actualidad es complicado hablar de penas para quienes incurren en ‘estafa informática’, porque “una conducta puede adecuarse en distintos tipos penales y no se puede decir que la pena es de cinco a diez años porque depende del delito que cometa, porque puede ser estafa, falsedad, hurto o abuso de confianza. Por consiguiente es difícil que uno pueda decir que la pena es de tanto a tanto como cuando se habla de homicidio”.
¿Pero por qué o para qué adelantar un doctorado a los 60 años de edad? El profesor Suárez tiene claro que el Doctorado “es la credencial que una universidad le da a alguien de que es un investigador y yo llevo investigando 30 años. Simplemente es una satisfacción personal porque no necesitaba de títulos que me autorizaran investigar. Mi experiencia de tantos años es suficiente como para acreditar que soy un investigador”.
Tres décadas en las que Suárez Sánchez ha publicado cinco libros, entre los que se cuentan: “El Debido Proceso Disciplinario”, “Delitos contra el Patrimonio Económico” y “Lecciones de Derecho Penal”, además de publicaciones en diversas revistas académicas.
Este hombre que ha sido conjuez de la Sala Penal del Tribunal Superior de Bucaramanga y quien por siete años dirigió el Departamento Penal de la Facultad de Derecho de la UNAB, es enfático en que “toda persona que se dedique a la Academia debe ser investigador y la satisfacción más grande de un investigador es que su trabajo se plasme en una obra. Este también es un reconocimiento a la misma institución que lo ha acogido a uno, porque como académico se adquiere un compromiso en el sentido de que debe escribir y publicar”. Eso explica que uno de los indicadores de calidad de las instituciones de educación superior sea las investigaciones con que cuenten.
Y Suárez aclara que ha ‘craneado’ sus textos no porque no tenga nada qué hacer, “porque estoy dedicado a mi actividad profesional y académica. Me he desempeñado con mucho éxito y la falta de tiempo no es pretexto para no hacerlo”, dice.
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