jueves, 24 julio 2008

Autor: Redacción Universia
El doctor Roberto Sancho Larrañaga, profesor de la Universidad Autónoma de Bucaramanga recibió la Distinción Sobresaliente Cum Laude (por unanimidad del Tribunal) por su tesis del Programa Doctorado en Sociedad y Cultura en la Edad Contemporánea, de la Universidad de Zaragoza España.
Sancho realizó una investigación titulada “La encrucijada de la violencia política armada en la segunda mitad del siglo XX en Colombia y España: ELN y ETA”, que reflexiona sobre las condiciones que permitieron el surgimiento y consolidación de la violencia política armada en Colombia y España durante la segunda mitad del siglo XX.
Durante casi seis años, el profesor Sancho se atrevió a trabajar en un tema que no es ortodoxo y al contrario, causa espina en muchos sectores políticos de ambos países. “Me atreví a proponer algo distinto a lo que se había hecho, como por ejemplo tratar de entender a través de personajes como ‘Gabino’ (Nicolás Rodríguez Bautista) y su infancia, por qué cientos de jóvenes campesinos entran en estos grupos armados”, dijo para el periódico Vivir la Unab, de la Universidad Autónoma de Bucaramanga.
Resume su trabajo de grado preguntándose ¿Qué contextos sociales y condiciones discursivo-simbólicas hicieron posible que un determinado grupo social generase unas prácticas sociales ligadas a la violencia política armada? para ello utilizamos el estudio comparado de dos organizaciones armadas, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y Euskadi Ta Askatasuna (ETA) como trampolín para investigar este fenómeno social.
“Defendemos la tesis central de que en el nacimiento del ELN y ETA incidieron tanto factores internos como externos, pero fueron los factores externos o el ambiente internacional determinantes para que unos sectores minoritarios de la población en el país vasco o en Colombia, tomasen conciencia de sus posibilidades para la toma del poder por la vía de la lucha armada; y se sirvieron del bagaje intelectual de la época (marxismo, guevarismo o foquismo), para hacerlo confluir con una larga tradición de lucha de las gentes de estos territorios (tanto nacionalistas en Euskadi, como campesinos liberales radicales y comunistas en Colombia). Por último, la tradición cultural cristiana aportó el marco trascendente y ético necesario para legitimar ante los militantes la lucha armada, justificó el sacrificio del militante y la transferencia de sacralidad a la causa por la que luchaban.
Estos grupos armados se superperpusieron a una larga tradición religiosa judeo-cristiana, la re-interpretaron y reorientaron: crearon nuevos textos “sagrados”, utilizaron los discursos apocalípticos y el mesianismo, buscaron la santidad a través de sus actos, etc. esta absolutización de los principios políticos, acercó lo político a lo religioso, y convirtió a la política en un acto trascendente. la política como “absoluto” ocupó las estructuras psicológicas talladas durante largos siglos por la religión católica, convirtiendo la ideología y la política en un fenómeno dogmático y “pararreligioso”, ya que toda acción fue orientada por lo que definió Weber como la “ética de los últimos fines”. Se impuso el reinado del “fin justifica los medios”, y hubo un adiós a la política y la ética”.
Para quienes deseen conocer más sobre esta investigación, pueden escribirle al profesor Roberto Sancho Larrañaga al correo
También pueden consultar el trabajo completo, en formato PDF, en el Repositorio Tesis de Doctorado de Universia Colombia.
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