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Recursos educativos abiertos: estrategia para apertura y desarrollo social de la Educación Superior
lunes, 24 septiembre 2007

Autor: J. Philipp Schmidt * - Global University Network for Innovation GUNI
Educación abierta: calidad y acreditación
Este nuevo contexto de la educación abierta plantea algunos desafíos a lo que en la actualidad se entiende como educación y sus instituciones. En primer lugar, la noción de calidad, que es inherente tanto a la publicación de investigaciones revisada por pares como a la evaluación de los alumnos, cambia. Mientras que la calidad ha sido tradicionalmente el reino de un pequeño número de expertos, cada vez es más habitual que hordas de no expertos sean capaces de producir trabajos iguales o, incluso, superiores. La Wikipedia, que antes hemos mencionado, es un ejemplo excelente en el que una comunidad de aficionados que se autoselecciona produce una enciclopedia que es tan correcta como el trabajo de los expertos colaboradores pagados de la Encyclopaedia Britannica [9]. Sin embargo, los educadores (que son expertos por formación y por definición) apenas deben preocuparse por todo esto. El arte de la enseñanza encuentra su expresión en la transferencia de conocimiento tácito (las cosas que sabemos, pero no podemos explicar, o que no somos conscientes de que sabemos) de maestro a alumno, y entre alumnos. Un buen maestro crea una experiencia de aprendizaje que no puede ser reemplazada leyendo un libro o accediendo a REA.
Sin embargo, algunos afirman que la ausencia de una evaluación de calidad acreditada es el desafío clave para una aceptación más generalizada de los recursos educativos abiertos en el futuro. El debate sobre qué es calidad y quién puede evaluarla no ha hecho más que empezar y existen proyectos en marcha que experimentan con estrategias diferentes para abordar esta cuestión. Así, los proyectos de contenido abierto que tienen éxito, como Wikipedia están encontrando mejores maneras de impedir la manipulación intencionada de los contenidos, sin limitar la noción subyacente de colaboración abierta. Por ejemplo, algunas entradas de Wikipedia sólo pueden ser editadas por usuarios que lleven registrados un mínimo de cuatro días –esto ha sido eficaz para mantener alejados a muchos colaboradores no deseados. Otros proyectos postulan que es necesario introducir algún tipo de evaluación “experta” para garantizar la calidad. Citizendium, otro proyecto de enciclopedia de una comunidad, que puso en marcha uno de los fundadores de Wikipedia, requiere que los colaboradores estén registrados con sus nombres reales y sólo los usuarios con titulación universitaria pueden "autorizar" entradas. Aunque es demasiado pronto para concluir si esto generará entradas de mayor calidad, la lenta tasa de crecimiento de los artículos de Citizendium indica que la apertura es una manera más eficaz de movilizar una comunidad de colaboradores voluntarios.
La reputación de los productores de REA proporciona otro mecanismo que influye en cómo los usuarios perciben la calidad. Algunos de los primeros productores de programas educativos abiertos se encuentran entre la élite de las universidades de investigación del mundo. Si los usuarios pueden evaluar la reputación de los productores, esto puede ayudarles a explorar la enorme cantidad de recursos disponibles, pero también puede convertirse en un problema para universidades internacionales más pequeñas. Por ejemplo, es poco probable que los REA publicados por universidades de países en vías de desarrollo reciban la misma atención que los de las grandes instituciones internacionales en los países desarrollados, aunque puedan ser más adecuados para un contexto local concreto. Una manera de evitarlo es la afiliación al Consorcio Open Courseware (Open Courseware Consortium). El consorcio permite a sus miembros mostrar el logotipo del OCWC en sus sitios web para indicar su compromiso respecto a determinados estándares y ha desarrollado servicios de búsqueda que incluyen cursos de instituciones grandes y pequeñas por igual.
El segundo gran problema es la acreditación formal, que adopta un nuevo rol en un mundo en el que el trabajo y la reputación de un individuo pueden escudriñarse en Internet. En un revisión reciente de software de código abierto para la gestión económica, el 70 % de los programadores creía que su participación en proyectos de código abierto compensaba la ausencia de una titulación formal [10]. Los empleadores pueden revisar su trabajo, que se guarda en centrales de código fuente, y su posición en la comunidad de código abierto se basa en una cuidadosa evaluación por pares de vez en cuando. Esta capacidad demostrada de producir software que funciona y de colaborar con otros son suficientes para encontrar un trabajo. Sin embargo, la necesidad de acreditación varía de disciplina en disciplina y de país en país, y parece más factible en campos en los que es fácil distinguir lo bueno de lo malo y lo correcto de lo erróneo. El software informático funciona o no funciona, no se puede evaluar del mismo modo un tratado sobre literatura inglesa. Además, como descubrieron recientemente los participantes en el debate Peer-To-Peer University en la Icommons Summit, nadie quiere ir a un dentista de código abierto.