¿Qué estudiar?
Destacado
El 94% de los bachilleres de Itagüí no irá a la universidad
lunes, 04 agosto 2008

Autor: Alejandro Calle Cardona - Revista Azulnaranja - Fundación Universitaria Luis Amigó
En Itagüí solo el 5.8 % de bachilleres tienen posibilidad de ingresar a la educación superior. Apenas tres instituciones brindan opciones para los jóvenes de este municipio. La falta de interés y de inversión, factores que aumentan la problemática.
Los niños de Itagüí cuentan con acceso a la educación primaria y básica secundaria de manera gratuita pero, al salir del colegio ya convertidos en jóvenes, se encuentran con que la oferta en educación superior es mínima, obligándolos a emigrar a otros municipios para continuar sus estudios o, en la mayoría de los casos, abandonar para siempre la educación formal.
El acceso y permanencia a una educación pertinente y con calidad fue la mayor preocupación de la Conferencia Regional de Educación Superior, CRES 2008, que se realizó en Cartagena. Los datos de la Unesco señalan que la cobertura en educación universitaria en Latinoamérica es del 32 por ciento, en Asia es 68% y en Europa del 87%, muestran la situación general de esa parte del proceso de formación.
Los números de Itagüí
En Itagüí los números son contundentes. Según datos de la Secretaría de Educación, anualmente se gradúan como bachilleres 2.411 estudiantes, de los cuales sólo el 5.8 %, es decir, 139 jóvenes, tienen acceso a la educación superior.
Esta situación la provoca la falta de instituciones que faciliten esta tarea y el abandono de las administraciones municipales para abordar esta problemática.
Tener educación superior permite que la sociedad cuente con personas capaces de proponer, gestionar y fiscalizar las políticas que se implementen en su entorno y favorecer los procesos democráticos con mayor participación de la ciudadanía, además proporciona a quienes acceden a ella, mejores opciones de vida al ingresar al mercado laboral.
En su libro “Los cuatro puntos críticos de la educación superior en Colombia”, Víctor Manuel Gómez afirma que “el acceso a la educación superior de calidad se ha convertido en uno de los principales mecanismos de inclusión o exclusión social, de acceso calificado al mercado laboral y de participación creativa y proactiva en la vida social y política.
Además permite la elevación del nivel cultural general de la población, en la formación de valores éticos, políticos, ecológicos, en la formación de cultura científica, en la promoción de la creatividad estética, artística, tecnológica, etc”.
La U y la sociedad
La universidad establece relaciones directas con su entorno social, generando una serie de beneficios para el municipio y sus habitantes, a la vez que cumple con su función de educar profesionales.
Un ejemplo claro es la labor de la Institución Universitaria de Envigado (IUE), la cual extiende sus consultorios psicológico, jurídico, empresarial y contable, y donde se ha dado orientación vocacional a más de tres mil estudiantes, atención a 1.500 niños en riesgo de calle y asesoría a empresarios cuando la solicitan.
La IUE, primera universidad de carácter municipal de Colombia, permite que los habitantes de estratos bajos de Envigado tengan acceso a la educación superior gracias a los más de 90 millones de pesos que la Alcaldía invirtió en subsidios y créditos, favoreciendo a 77 estudiantes en el primer semestre del 2008.
De otra parte, la Institución efectuó devoluciones, rebajas y descuentos en el año 2007, por un valor cercano a los $493 millones.
El entorno
En la actualidad se habla de la calidad y pertinencia en la educación como factores primordiales para ser competitivos en el mercado. Entendiéndose por calidad, el cumplimiento de los requisitos mínimos de infraestructura, docentes y tecnología que deben tener las instituciones dependiendo de los programas que ofrecen al publico; y de pertinencia, como la relación existente de esos programas con el sector productivo del municipio, región o país.
Rodrigo Parra Sandoval, en su trabajo ‘La calidad en la educación’, afirma que “la modernidad implica el surgimiento de una relación dominante entre la educación y la economía. Aparecen los conceptos que relacionan la educación y el trabajo, la educación y el salario, la educación y las teorías del capital humano que hace posible la planeación educativa… La educación se convierte en el cemento que une los hombres al sistema productivo”.
El sector industrial de Itagüí, además de ser amplio, es diverso. Empresas de plástico, textiles, madera, licores y alimentos se encuentran asentadas en el territorio más pequeño de Antioquia, lo cual abre más las posibilidades para que técnicos, tecnólogos y también a los profesionales pongan en práctica sus conocimientos adquiridos en la universidad.
Pero la falta de personal calificado hace que el empresariado “importe” sus profesionales de otros municipios, dejando solo las vacantes de obreros para los itaguiseños, lo que imposibilita que se eleve el nivel económico del municipio y de sus habitantes quienes, en su gran mayoría, pertenecen a estratos 1, 2 y 3: “Itagüí es un municipio de obreros hijos de obreros”, asegura un funcionario de la administración local.
Solo el SENA de Itagüí, en su Centro de textiles, calzado y madera, parece preocuparse, sin ser una universidad, por establecer una relación directa entre la educación y la empresa, lo que evidencia “la necesidad de crear una mesa de trabajo que involucre al municipio, empresariado y a la comunidad para identificar cuál es la demanda de profesionales y cuál la verdadera oferta que se tiene en el sector”, asegura Luis Alfredo Velásquez Ramírez, coordinador misional del Centro Textil.
Las alternativas
Las opciones con las que cuenta el municipio para ofrecer la educación superior son escasas. El SENA, en la modalidad de técnicas y tecnologías; la Corporación Universitaria Ideas, entidad de carácter privado; y el Tecnológico de Antioquia que ofrece algunos de sus programas en una sede alterna. Esa es toda la oferta educativa profesional de Itagüí.
Pero las directivas de esta última institución decidieron que, para el segundo semestre de 2008, no matricularán estudiantes nuevos en la sede por falta de infraestructura, lo cual obligaría a los interesados en ingresar a esta institución, a trasladarse hasta su sede principal, en el barrio Robledo de Medellín, lo que reduce aún mas las posibilidades de educación superior.
Para algunos la solución no parece estar en tener una universidad propia. El asesor de la Secretaría de Educación para la Cultura de Antioquia, Alberto Urrea Monsalve, asegura que “eso implicaría una gran inversión, que tal vez apuntaría a otros intereses y no al de hacer una universidad que responda a una necesidad general”.El funcionario reconoce que se debe buscar una articulación con otros municipios y la llegada de instituciones oficiales o privadas para que establezcan sedes en Itagüí.
No hay donde ni con qué
La subsecretaria para la Cobertura de Educación en Itagüí, Cristina Ortiz, asegura que el Municipio no tiene el espacio ni los recursos suficientes para una construir una universidad propia pero que “estamos trabajando para que otras instituciones vengan al municipio”.
Ya se establecieron conversaciones con la Universidad de Antioquia pero, según la funcionaria, se necesita una gran inversión y no hay dinero para hacer posible este propósito.
Pero para Arley Ramírez, miembro del Polo Democrático en esta localidad del sur del Valle del Aburrá, “el problema se debe a la falta de interés por invertir en la educación superior porque en un Municipio que tiene anualmente $722 mil millones en ingresos corrientes, sin contar las transferencias, no es suficiente con asegurar la básica secundaria si después los jóvenes no tienen oportunidades de continuar con sus estudios, obligándolos a entrar de inmediato al mercado laboral sin estar debidamente preparados, o a ingresar a la delincuencia común”.
Más universitarios
Un proyecto que se presentará ante el Concejo pretende incrementar a un 30% el número de universitarios en Itagüí. Los mejores 50 bachilleres de cada año serían becados y se crearía un fondo de cofinanciación de estudios superiores pero apenas es un proyecto y no está claro qué recursos se invertirán y qué cantidad de estudiantes se beneficiarán.
Es decir, los jóvenes de este municipio no tienen segura su educación superior y los que deseen entrar a la universidad el próximo semestre, tendrán que conformarse con los pocos programas ofrecidos por Ideas o buscar alternativas en otros municipios, si tienen la capacidad económica, para continuar con sus estudios profesionales y no seguir aumentando el 94% de bachilleres de Itagüí que no irán a la universidad.
Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.
Por favor valídese o regístrese.
ENLACES PATROCINADOS