miércoles, 13 febrero 2008

Autor: Periódico Alma Mater - Universidad de Antioquia
En su primer intento por concebir un texto argumentativo, Santiago Echeverri confesó que nunca había leído a Kant con la seriedad que le exigió el trabajo de grado, el cual valoró como una oportunidad de acceder a asuntos de investigación, abrirse horizontes y ganar autonomía de un modo que el pregrado no lo permite.
Como suele ocurrir con los trabajos rigurosos que salvo contadas excepciones surgen por "generación espontánea", a Santiago Echeverri Saldarriaga la tesis de grado le dio varias vueltas en la cabeza y se vio realmente en apuros para precisar el núcleo de su reflexión filosófica. Pero esa búsqueda incesante por la pregunta adecuada se vio bien compensada al lograr dar forma y sustancia a la propuesta que a la postre no sólo le permitiría optar al título de Filosofía, de la Universidad de Antioquia, sino de paso obtener el primer puesto en la sexta versión del Concurso Nacional de Mejores Trabajos de Grado Otto de Greiff, en el área de Ciencias Sociales y Humanas, y una mención en los premios de Ciencia y Solidaridad de la Fundación Alejandro Ángel Escobar.
"La existencia del mundo exterior: un estudio sobre la refutación kantiana del idealismo" es el título a través del cual Santiago, hasta hace poco estudiante y hoy flamante profesor del Instituto de Filosofía, se sumerge en un profundo análisis para recuperar las críticas kantianas al idealismo, movimiento del siglo XVIII que niega la existencia del mundo exterior o declara imposible demostrarla.
Además de demostrar que los cuestionamientos al idealismo no fueron un asunto marginal que Kant abordó en la madurez, sino que por el contrario sus críticas a la metafísica estuvieron presentes desde joven, para Santiago el aporte de su trabajo está cifrado en la novedad de que el tema ha sido poco tratado en lengua castellana -con profusión en cambio en las lenguas anglosajonas y el francés-, a partir de textos inéditos o fragmentos originales en alemán.
Adicionalmente, el filósofo, quien tan pronto se graduó el 5 de febrero de este año ingresó a la plantilla de docentes del Instituto de Filosofía a través del Concurso Público de Méritos 200 Años, reconstruye la postura de Kant con respecto a la distinción entre sueño y realidad -tema quizás inabordado por los intérpretes del pensador alemán- y recalca en aspectos de la concepción kantiana vigentes en la actualidad. Uno de esos conceptos se refiere a que el sujeto del conocimiento sólo se puede concebir en relación con el mundo, es decir, es imposible el yo solipsista, aislado, y el otro tiene que ver con la mutua dependencia que hay entre el tiempo y el espacio.
El jurado del premio, Gonzalo Serrano, conceptuó por su parte que "se trata de un trabajo sobre un tema relevante y clásico en la filosofía moderna que todavía en nuestros días despierta el interés de filósofos que incluso ya han superado el paradigma moderno. El estudiante hace gala de su capacidad para, por un lado concentrarse en el problemático aporte kantiano, y por otro lado, ser exhaustivo en el manejo de la documentación tanto primaria como la de los comentaristas que reflejan las distintas posiciones interpretativas a que esta doctrina ha dado lugar", y resalta que Santiago no conoce obstáculos bibliográficos "pues consulta y da razón de documentos en inglés, alemán, francés y español de proveniencia de las más especializadas revistas y colecciones".
Y aunque tanto el premio Otto de Greiff como la mención en los premios Alejandro Ángel Escobar lo tomaron por sorpresa, lo que sí es sabido por Santiago es que el esfuerzo de la tesis valió la pena pues puso en juego todo lo que aprendió durante la carrera y lo puso a prueba "en uno de los ejercicios más duros", la escritura.
ENLACES PATROCINADOS


