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Perfiles universitarios
Una escritora que cuenta lo que pasa Mientras Dios descansa
lunes, 01 octubre 2007
Autor: Ana María Bedoya - Universidad de Antioquia
En días pasados, Claudia Arroyave, estudiante de último semestre de Periodismo de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad de Antioquia, presentó su primer libro en la Fiesta del libro de Medellín.
En Santa Rosa de Osos, la tierra fría de Porfirio Barba Jacob, salió del vientre de Amparo Villa una niña que hoy, veinticuatro años después, le cuenta al mundo qué pasa Mientras Dios descansa. Explosiva, cambiante, aventurera, anárquica, soñadora, existencial, impulsiva, bohemia, sencilla, tierna, talentosa... así es Claudia Arroyave o “Koleia Arvila”, su seudónimo.
A la edad de quince años, Claudia viajó a Medellín desde su pueblo junto a su familia. Gracias a su buen nivel académico, el colegio Teresiano Santa Lucía la recibió en mitad de año para terminar el grado décimo. Culminó su bachillerato y como muchos jóvenes de su edad cargó con un signo de interrogación ante qué hacer con su vida.
Comenzó a estudiar negocios internacionales y al mismo tiempo tomó clases de guitarra. Todo el tiempo escribía en libretas, diarios, en sus manos, en sus zapatos, en las paredes de su cuarto y en cuanta cosa fuera rayable. Conoció un artesano en la calle y aprendió a hacer artesanías: manillas, collares, aretes.
Decidió retirarse de la universidad porque eso no era lo suyo; ella quería ser actriz. Ingresó a una academia de teatro, donde comenzó a acercarse a la lectura.
Todo iba muy bien hasta un día que, por esas cosas inexplicables de la vida, el destino desvió su camino. Claudia necesitaba un transplante urgente de córnea en el ojo izquierdo. Una incapacidad de tres años suspendió su sueño de estar en las tablas. La depresión la invadió. El remedio, paradójicamente, a pesar de su reciente operación, lo encontró en los libros. A partir de entonces sus ojos se convirtieron en su principal herramienta. Cortázar la sumergió en el sueño de conocer Argentina y García Márquez la envolvió en el deseo de ser periodista.
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