Laboral-Empresarial
Experiencias de emprendimiento
Panicomedia: alimentarnos también es un arte
miércoles, 25 junio 2008

Autor: Redacción Universia
Dos estudiantes del programa de Artes Escénicas de la Universidad Pedagógica Nacional incursionan en el campo del emprendimiento con su proyecto de producción de pan artesanal de sagú, que reúne los beneficios de un producto endémico y de bajo costo con todo el significado y el arte implícitos en la elaboración de pan.
Diana Hernández y Andrea Beltrán decidieron ampliar las posibilidades de su campo de acción asumiendo su papel de gestoras culturales y empresarias, luego de quedar cautivadas al observar toda la mística y la gran inclinación artística que tienen las abuelas que aún hacen pan casero con base de harina de sagú en la población de Fómeque, Cundinamarca.
Fue así como nació la idea de iniciar una microempresa que combina el valor artístico y la tradición artesanal con un producto comercial. "Panicomedia" es la marca de pan de sagú que acaba de obtener al aval y el crédito de la Fundación Julio Mario Santodomingo para que pueda alcanzar su objetivo de producir y distribuir diferentes presentaciones de pan en el mercado bogotano.
La marca tendrá dos líneas de productos, una dirigida a tiendas para turistas y cafés, con atractivos empaques hechos a mano, y otra dirigida a panaderías y supermercados que quieran ofrecer el producto empacado a menor costo conservando su excelente calidad y valor nutricional. A largo plazo la aspiración es tener también un punto de venta propio para la marca.
Esta iniciativa tiene dos principios fundamentales: en primer lugar, rescatar el sagú como alternativa de la harina de trigo aprovechando los cultivos caseros de la región y valorando su carácter orgánico, limpio de aditivos y conservantes químicos, que da como resultado un alimento confiable, liviano y de alto valor alimenticio. En segundo lugar, con la elaboración artesanal de pan se quiere reivindicar y difundir los aspectos culturales de un producto de nuestra tierra, cultivado por campesinos que convierten el proceso en un arte.
Al preguntar por qué decidieron incursionar en el área de los alimentos, tan aparentemente alejada de la dramaturgia, estas dos artistas cuentan cómo su misma formación está implícita con su objetivo de rescatar la historia del pan de sagú en esta región. "Gracias a nuestro conocimiento de la cultura y el arte hemos visto la necesidad de aportar a la construcción de un pensamiento apto para el desarrollo sostenible de nuestra sociedad. Hoy en día el sagú, como gran parte de nuestra memoria ancestral, se ha olvidado y descuidado; es una herencia de los abuelos. Muy pocos son los hogares campesinos que lo plantan y lo cosechan; actualmente se cultiva de forma tradicional en las zonas de minifundio en Huila, Cundinamarca y Nariño, y por lo general este cultivo es complementario a otros de mayor importancia económica o es manejado en la huerta failiar, donde la mayor parte de las labores agrícolas y la misma preparación del pan son realizados por mujeres, ancianos y niños. Esto nos cautivó, y nos pareció que es por excelencia un proceso cultural digno de ser impulsado y que debe tener una mayor visibilidad, pues tiene una alta carga emocional y simbólica. Creemos que debemos aprovechar nuestro conocimiento y nuestra posición crítica para ayudar a recuperar los valores culturales a la vez que subrayamos la importancia de aprovechar los recursos de nuestros campos. Queremos también enaltecer a las personas que llevan a cabo el cultivo del sagú y que conservan el conocimiento de la elaboración del pan, pues ellos son todos unos personajes en el mejor sentido".
"Ahora que los alimentos incrementan sus costos y los cultivos reciben mayores cantidades de agroquímicos, debemos volver a aprovechar los recursos de nuestros campos que son sanos y de mucho alimento. El sagú permite a los consumidores alimentarse bien con estos productos orgánicos a la vez que ahorra dinero, y por ser un alimento de producción casera y tan arraigado en ciertas regiones puede ser una buena alternativa para impulsar el trabajo y la cultura". Dice Andrea.
La planta del sagú (Marantha Arundinácea), también conocida como arruruz, aparte de ser un alimento de muy buena calidad tiene propiedades benéficas para la salud. Restaura la fuerza, por lo que es aconsejable en casos de convalescencia y debilidad orgánica. Se recomienda para alimentación de niños por su alto contenido hierro, y también como remedio para la fiebre y la dispepsia. Muchas madres de la región lo usaban antes de conocer la leche en polvo y la avena. Se daba sobre todo a los niños y a los enfermos y también se usaba para curar la piel.
Dentro del desarrollo del proyecto sus gestoras han experimentado para producir varias presentaciones y realizar variaciones en la preparación del pan, con deliciosos resultados como arepas de sagú con queso, bizcochuelos, roscas y hasta galletas que se pueden disfrutar en varias presentaciones en empaques hechos laboriosamente a mano.
Las muestras y pedidos de pan de sagú se pueden realizar a Panicomedia en el tel. 277 7269 en Bogotá, al Celular 314 2979251 o a
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