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Trabajo en la sociedad emergente del siglo XXI - El telemprendedor
lunes, 20 agosto 2007
Autor: Universia Uruguay
El estudio exploratorio sobre el telemprendedor realiza ciertos matices para evitar confundir teletrabajo con telemprendedor. Todo telemprendedor es un teletrabajador, pero no necesariamente sucede lo mismo a la inversa. “A no engañarnos con la utopía del telemprendedor, ni con la imagen romántica de la persona que trabaja desde su casa y es totalmente autónoma. Muchas veces esta gente tiene que responder a un jefe y son autónomos para tomar una taza de café o ir al baño. Pero esa persona va a tener que hacer el trabajo que le demandan o se queda sin trabajo”, explica Delgado para quien el telemprendedor es aquel que tiene una visión de negocio en Internet, la concreta en un proyecto y la hace efectiva.
En el trabajo de Delgado se recogen algunos datos que ilustran el contexto y dinamismo en el que se produce el fenómeno del telemprendedor. Según datos aportados por la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), entre el mercado interno y las exportaciones, el sector industrial uruguayo de las tecnologías de la información y la comunicación manejó un volumen de facturación superior a 279 millones de dólares durante el 2002.
En el mismo año, los usuarios de Internet representaron un 12% del total de la población del país. La tasa de penetración lo ubicaba en séptimo lugar dentro de los 10 países líderes en crecimiento y penetración de Internet en América Latina. En 2007, una investigación divulgada por N-economía estima que en Uruguay la población con acceso a Internet asciende a 20,4%, ubicándose un peldaño más arriba, en el sexto lugar, dentro de los países latinoamericanos.
Pero este fenómeno novedoso que vive Uruguay y la región tiene su contrapartida. Delgado cita un artículo publicado en 2004 por la revista Times, según el cual aproximadamente el 11% del total de empleos en EE.UU. están en riesgo de ser sustituidos por empleos extranjeros. Desde el año 2000 aproximadamente 400.000 empleos norteamericanos del sector servicio han sido literalmente “exportados” a otros países, principalmente, bajo la forma de teletrabajo.
ImagePero cómo concretar un teletrabajo, un negocio a través de Internet, y por lo tanto, a distancia. Según Delgado existen diversas vías para darse a conocer: E-mail, Msn, Skype, ICQ… “La tecnología hizo posible que empresas locales se abrieran al mundo. De todas formas, el contacto presencial es fundamental. Llega un momento que el contacto virtual se agota y es necesario estrechar las manos, tomar un café en un bar. Pero hasta ese momento hay una dinámica online y virtual que te permite ofrecerte al mundo.”, destacó el joven empresario.
En la investigación de Delgado llama la atención algunos datos concluyentes producto de las entrevistas en profundidad a cuatro telemprendedores uruguayos. Si bien la muestra no es estadísticamente representativa, los datos coinciden con estudios realizados en el campo del emprendedurismo. Para los teletrabajadores, al igual que para los emprendedores, la educación terciaria no fue determinante para el comienzo del emprendimiento y valoran más las experiencias laborales previas y el “espíritu autodidacta” que la educación formal.
A pesar de la opinión de los 4 telemprendedores, Delgado resalta el rol protagónico de la Universidad.“La Universidad es el agente adecuado para poder sistematizar esta temática (…) porque tiene la obligación de crear conocimiento y estimularlo. Básicamente generar en los estudiantes la inquietud de hacer algo nuevo (…) Lo interesante de la investigación es que el nivel de la educación formal de los telemprendedores investigados es muy dispar. Hay gente que no terminó la secundaria, gente que cursó universidad, otros que nunca se recibieron”, comentó Delgado, para quien los programas de las universidades comprueban cierta evolución al integrar a su currículo talleres y temas relacionados al emprendedurismo.
La investigación de Delgado surge en el seno de la Universidad. El trabajo intenta aproximarse a definiciones y da el puntapié inicial para continuar con la investigación respecto al tema de los emprendedores, teletrabajadores y telempredendores en Uruguay.
“Con la memoria de grado aprendí a valorar la enseñanza de la investigación, en especial, trabajos como éste que son cualitativos. En Uruguay hay una tentación a hacer trabajos cuantitativos. Con este trabajo lo importante no fue cuantificar, ni salir desesperadamente a buscar números. Sino sentarse a responder la pregunta ¿quién es el teletrabajador? ¿Qué hace?... Los antagonismos en las definiciones están bien porque significa que estamos frente a un fenómeno realmente nuevo”, reflexionó Delgado.
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