Laboral-Empresarial
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Los mandos medios: Navegando entre dos mares
lunes, 04 agosto 2008

Autor: Knowledge@Wharton Universia
Existen en todas las empresas. Pueden ser seis o seis mil pero todos comparten la misma categoría laboral: directivos medios. A menudo son considerados “el pegamento” que mantiene unida a la empresa, sirviendo de puente entre los altos directivos y los trabajadores de inferior rango.
Ellos son los responsables de implementar cualquier cambio estratégico u organizativo, logrando el compromiso de sus empleados durante los buenos y también los malos tiempos económicos.
No obstante, los mandos medios también pueden ser un grupo de empleados difícil de formar y de retener. Según un informe de 2007 de Accenture sobre los directivos medios de todo el mundo, el 20% manifiesta cierto grado de insatisfacción con su empresa, porcentaje que a su vez se corresponde con aquellos que están buscando otro trabajo. Uno de los principales motivos señalados fue la ausencia de posibilidades de ascenso.
“Muchas empresas están observando un alto grado de rotación entre los directivos medios, y con cifras tan elevadas les resulta imposible ejecutar su estrategia”, explica el videcano de Wharton Executive Education, Thomas Collingan. “Los altos directivos pueden dedicar todo el tiempo del mundo a diseñar la estrategia, pero si no tienen a nadie que la implemente, ¿de qué sirve?”.
Además de los problemas de implementación de la estrategia, el coste de una alta rotación es extremadamente elevado para las empresas. Una sociedad de gran tamaño cuya tasa de rotación era del 20%, explicaba Collingan, hizo los cálculos y concluyó que una reducción de un punto porcentual en la tasa de rotación suponía un incremento de 80.000 dólares en sus beneficios. “Es muy importante atraer, formar y retener a los directivos medios, y algunas empresas empiezan a ser muy conscientes de ello”.
Estas observaciones cobran incluso mayor relevancia en una economía en recesión, donde el precio del petróleo y los alimentos sube, disminuye el consumo, los despidos aumentan y todos los sectores soportan un alto grado nivel de incertidumbre.
David Sirota, coautor del libro The Enthusiastic Employee: How Companies Profit by Giving Workers What They Want (El empleado entusiasta: Cómo pueden las empresas beneficiarse dando a sus empleados lo que quieren), predice que los directivos medios “de nuevo tendrán que soportar muchas de las consecuencias de las actuales condiciones económicas”. Después de las últimas reconversiones de los 80 y 90, muchos de los puestos directivos medios que habían sido eliminados reaparecieron. Podrían ser de nuevo posibles blancos, señala Sirota.
Joe Ryan, profesor del programa Wharton Executive Education, está de acuerdo. Cuando las empresas tienen que pasar por ciclos económicos como el actual, los directivos medios sufren la eliminación de incentivos y primas e, incluso en algunos casos, despidos. Esto se suele cumplir sobre todo en el sector de los servicios financieros. “En tiempos de recorte de costes, las reacciones suelen ser inmediatas. Paradójicamente, los directivos medios son fundamentales pero acaban siendo despedidos en cuando hay una reestructuración. Se trata de una situación complicada porque las personas necesarias para ejecutar los proyectos más importantes suelen ocupar puestos medios”.
Si las empresas no gestionan bien los cambios tendrán que enfrentarse a unos directivos medios “paralizados” y “círculos viciosos con bajas dosis de moral y compromiso”, explica Ryan. “A pesar del entorno económico, las empresas necesitan contar con empleados fuertes y con el compromiso de los directivos medios, porque es ahí donde se producen los cambios”.
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