martes, 24 junio 2008

Autor: Universia Knowledge@Wharton
Atraso tecnológico
Las pymes también invierten poco en tecnología, y cuando lo hacen, muchas veces adquieren equipos, maquinaria y software que no es la apropiada. ¿Por qué? “Porqué para modernizarse primero hay que enfocarse en el eje del negocio y después sí pensar en la tecnología”, señala Juan Carlos López, ejecutivo de la consultora multinacional de tecnología y negocios Neoris.
Para Germán Andrés Camacho, coordinador del programa Zeiky, un Centro de Información y Asesoría en Comercio Exterior, promovido por la Universidad Sergio Arboleda, muchos directivos pyme ignoran la importancia de la tecnología y las comunicaciones, un componente ineludible de la competitividad en el mundo de los negocios contemporáneos. “El gerente pyme en América Latina generalmente es empírico y no tiene el hábito de capacitarse y actualizarse permanentemente, que es una exigencia de la sociedad de la información”, afirma Camacho, un experto en finanzas y comercio exterior, con estudios de MBA en la materia.
Un reciente estudio de la Fundación para el Desarrollo Sostenible en América Latina (Fundes), presenta cifras desalentadoras: las pymes, sobre todo las más pequeñas, solo invierten el 2 por ciento de sus presupuestos en tecnología. “Por supuesto, una empresa que no se actualice tecnológicamente, está condenada a un atraso en competitividad y productividad”, advierte Camacho.
Para quien fuera el decano de administración de empresas de la prestigiosa Universidad de los Andes, Jorge Hernán Cárdenas, cuando un empresario piensa en presupuesto para tecnología, lo asimila a un gasto y no una inversión. “Adquiere lo más barato o simplemente lo menos apropiado para el foco de su negocio, y entonces el resultado es adverso o por lo menos insuficiente”, dice el experto.
Capital humano, a medias
Pero además, ahora que el paradigma es la especialización, la formación, preparación y actualización permanente del capital humano –denominado en muchas organizaciones como el cliente interno- y la selección por competencias, las pymes están fuera de lugar, con el agravante de que es un defecto generalizado en América Latina, señalan los expertos.
Pedro Niño, director del Inalde, la Escuela de Negocios de la Universidad de la Sabana de Bogotá, señala que lo más importante de las empresas no son las cifras ni su estado de pérdidas y ganancias (P&G) sino su capital humano. En la misma línea se pronuncia Juan Carlos Echeverry, profesor de la Universidad de los Andes: “En la pequeña y mediana empresa hay ausencia, por supuesto no en todas, de planes de carrera, no existen procesos de selección apropiados que determinen las habilidades, destrezas, aptitudes y conocimientos de los aspirantes”. Echeverri fue promotor de la Ley Mipyme en Colombia que le dio un orden institucional a los programas de apoyo al sector.
En la mayoría de las empresas de menor tamaño de América Latina, sostiene Andrés Escobar, un economista de la Universidad los Andes, con especializaciones en el exterior sobre gerencia pública, la forma más visible de conseguir empleo es a través de recomendaciones.