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Jorge Reynolds Pombo
lunes, 26 septiembre 2005

Autor: Carlos Enrique Parra Bösenberg (especial para Universia)
Por más de 47 años el ingeniero Jorge Reynolds Pombo, creador en
Colombia del primer marcapaso artificial interno, ha sido un incansable
buscador de respuestas sobre el funcionamiento del corazón de la
ballena jorobada. Sus investigaciones lo convirtieron en un científico
con autoridad mundial en cetáceos, cuyos aportes han sido fundamentales
para la cardiología.
Perfil elaborado en agosto de 2005
Quizás
pocas personas tienen presente que el corazón funciona gracias a un
complejo sistema eléctrico que determina sus movimientos de diástole y
sístole. Estos impulsos son esenciales para que el músculo trabaje de
manera constante, rítmica y con el vigor necesario para cumplir con su
tarea. Estudiar la relación entre electricidad y cardiología interesó
desde muy temprano al ingeniero eléctrico Jorge Reynolds, quien al
terminar sus estudios en el Trinity College de Cambridge, Inglaterra,
volvió a Colombia y vio la necesidad de integrar el conocimiento
técnico con el médico.
Fue así como en 1958 desarrolló el
primer marcapaso artificial interno, al mismo tiempo que en Suecia el
doctor Ake Senning instalaba uno. En estos años iniciales de
investigación uno de sus compañeros fue el cardiólogo colombiano
Alberto Vejarano, quien tomó el riesgo de implantar el invento de
Reynolds en un adulto de 70 años de edad para devolver la vitalidad a
su corazón afectado.
Este primer instrumento de asistencia
cardiaca pesaba en sus inicios más de 50 kilogramos, lo que lo hacía
poco funcional y manejable para el paciente, quien además debía cargar
en una carretilla una batería de carro que proporcionaba la energía
para el aparato por medio de unos electrodos. A pesar de lo engorroso,
permitió a la persona vivir 18 años más. Poco a poco se logró reducir
el tamaño del aparato que hoy en día no es más grande que tres monedas
unidas una sobre la otra.
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