lunes, 10 diciembre 2007

Autor: Lisbeth Fog, periodista Científica - Especial para Universia
El genóma del computador
Desde 1985, cuando unos dispositivos llamados FPGA (Field Programmable Gate Array) revolucionaron la informática, Sánchez se dedicó de lleno a desarrollar sistemas y circuitos computacionales, con base en los sistemas complejos que rigen la existencia de los seres vivos, conjugando tres de sus intereses principales: la tecnología, las ciencias de la vida y la filosofía.
“Los FPGA son circuitos inicialmente vírgenes de toda funcionalidad; un utilizador puede configurarlos a voluntad, introduciendo una cadena de bits que define la función de cada una de las células en que se descompone la FPGA, así como las interconexiones entre ellas” explica.
Así se inicia su aporte al desarrollo de los sistemas bio-inspirados. Con sus colegas de la EPFL hacen una analogía entre esa cadena de bits y el genoma de los seres vivos, así como en el carácter celular de ambos conceptos.
“Los métodos ontogenéticos (de desarrollo), empleados para desarrollar un circuito auto reparable, necesitan poder modificar la funcionalidad del circuito sin interrumpir su funcionamiento”, escribió en uno de sus artículos científicos, el titulado Un Sistema de Enrutamiento Dinámico para un Circuito Reconfigurable Bio-Inspirado. “Los mecanismos epigenéticos (de aprendizaje), que utilizan generalmente redes neuronales, podrían necesitar igualmente la creación de nuevas neuronas, así como de nuevas conexiones entre neuronas, sin interrumpir la funcionalidad del circuito. Como los circuitos FPGA comerciales no permiten la autoconfiguración dinámica, un nuevo circuito con estas potencialidades es esencial”.
La idea es que así como las células del organismo de los seres vivos se auto reparan, aprenden, evolucionan, y se desarrollan, en la informática se podría hablar de ‘sistemas celulares’, que se auto reparan tomando información de una célula vecina, o tienen la característica del aprendizaje, en fin, pueden adquirir funciones análogas a las que se presentan en los seres vivos.
Esos son los sistemas bio-inspirados y ese es el campo de investigación en el que aún hoy trabaja de día y de noche, porque “la noche es la mejor parte del día”, según él. Es un campo en el que además cuenta con dos patentes en diseño de circuitos electrónicos.
Distribuye su tiempo además en funciones administrativas, como decano de la facultad de telecomunicaciones de la Alta Escuela de Ingenieria y de Gestión del Cantón de Vaud (HEIG-VD), en Yverdon, Suiza, donde también dirige trabajos de investigación en las áreas de los sistemas reconfigurables y de los sistemas bio-inspirados. Y es profesor de sistemas digitales y arquitectura de computadores en la EPFL. En marzo 31 de este año los estudiantes lo eligieron como el mejor profesor de ciencias computacionales y de comunicación, galardón que le fue entregado durante la ceremonia de graduación de la Universidad.


