Galería de científicos
Agronomía, Veterinaria y afines
Miguel Gonzalo Andrade Correa
lunes, 10 julio 2006

Autor: Lisbeth Fog, periodista científica - Especial Universia Colombia
Biología hasta en su casa
En su casa comparte su vida con Ángela, su esposa, experta en anfibios, y Sofía, su pequeña hija, quien “es una gran observadora; siempre quiere mirar las mariposas del papá y las ranas de la mamá”, dice Andrade, recordando inmediatamente una anécdota. Hace unos días viajaron por tierra a Bucaramanga, acompañados por otros miembros de la familia. En una parada en Socorro una tía la llamó: ‘Mira Sofia, en la pared hay una mariposa". La pequeña, quien no había cumplido los tres años, se acercó entusiasmada. La miró, y luego se volteó y le dijo: "no tía, no es una mariposa, es una polilla". “Es de una exactitud en las cosas, que nos deja impresionados, y no es que nos hayamos puesto a enseñarle exclusivamente sobre estas cosas. Ella se las pilla todas”, concluye el orgulloso padre.
Como una paradoja de la vida, Andrade recuerda los alaridos que daba cuando, de chiquito, veía cucarrones, orugas, o cualquier clase de insectos, hasta que un día su papá, un profesor de biología, dedicado a la taxidermia, sin importar la pataleta de su hijo, lo acercó para que viera una libélula en acción en el patio de su casa. No sabe si desde ahí le empezó a gustar la biología, o desde que acompañaba a su padre a dictar las clases en la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Tunja. El hecho es que hoy no se arrepiente de ser uno de los “duros” en polillas y mariposas.
Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.
Por favor valídese o regístrese.
ENLACES PATROCINADOS


