Feria del Libro 2008
Especiales
Joe Arroyo, un rock star colombiano
domingo, 04 mayo 2008

Autor: Gerardo Ferro - Especial Universia
El Joe Arroyo es nuestro rock star. Esa tesis fue la que sostuvo el escritor y periodista Mauricio Silva en su artículo Joe Arroyo, el último cimarrón, publicado en la revista Rolling Stone Latinoamérica en marzo del 2004, y por el que obtuvo un Premio Simón Bolívar.
Esa misma tesis, mucho más profundizada por la lucidez de la investigación, la sigue sosteniendo en El centurión de la noche, el libro que acaba de sacar al mercado la editorial independiente barranquillera La Iguana Ciega, presentado durante la Feria Internacional del Libro de Bogotá.
“Por la vida que llevó, por el genio desbordante que habita en el Joe, por el sentido del humor, por su sentido de la tragedia, por ser un vampiro de la noche…”, estos son alguno de los argumentos utilizados por Silva para explicar en su libro la afirmación que le da al Joe el rótulo de rock star colombiano.
El fan del Joe
Mauricio Silva deja algo en claro. El hecho de que sea cachaco no significa que no entienda y disfrute la música tropical. Y eso es algo que le viene desde niño. “Cuando era chiquito mis hermanas siempre me cogían como escoba para bailar”, recuerda Silva, retrocediendo el casette de su memoria para hablar sobre su afición por la música salsa. Luego llegó Lavoe y La Fania en sus épocas de colegio.
Y después, la explosión definitiva, el encuentro con quien sería su ídolo, con la sonoridad de esa voz cimarrona, africana, Caribe, formada por el sol y el sudor, salida de la profundidad negra de Cartagena, entre los barrizales del Barrio Nariño incrustado en las periferias estrechas y rudas de la loma de la Popa. Una voz que trascendía los burdeles insanos del muelle de Cartagena, y que en ese momento, a medidos de los 80, cuando Silva entraba a la Universidad, se escucha atronadora en la radio cantando La rebelión. “No puedo cree que un colombiano esté haciendo esto”, se dijo Mauricio.
Y sí era posible. A partir de ese momento, Silva inició su proceso de transformación en fan, erudito y coleccionista de la música del Joe. Se dio cuenta de que los temas de Musa original que escuchó en sus épocas de universitario, venían precedidos por 25 éxitos con Fruko y sus tesos. 
A Silva le tocó entonces vivir la carrera deslumbrante del Joe de los 80 y principios de los 90, que convertían al cantante caragenero (y barranquillero de adopción) en rock star de la música caribeña, y a Silva en un obsesionado de su música. “A mi no me podían dar un trago en una fiesta porque me ponía a echar carreta sobre el Joe”, cuenta Silva.
Impulsado por el éxito del artículo en la Rolling Stone, y por las recomendaciones de sus amigos que le pedían no ser más “huevón” y sentarse a escribir el libro de una buena vez, Silva se dio a la tarea de disciplinar su investigación y empezar a escribir el libro. Fue entonces, cuando apareció La Iguana Ciega.