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Repensando el rol de la educación superior
martes, 06 mayo 2008

Autor: GUNI *
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Tras la apertura del congreso, la sesión inaugural contó con tres ponentes de gran reconocimiento internacional: Philip Altbach, Director del Center for International Higher Education, habló sobre “Los complejos roles de las universidades en el período de la globalización”. Deepak Nayyar, profesor de economía de la Jawaharlal Nehru University lo hizo sobre “Globalización y mercados: retos para la educación superior”. En tercer lugar, Federico Mayor Zaragoza, presidente de la Fundación Cultura de Paz, tituló su intervención “Tendencias políticas y sociales de la globalización: los retos para la educación superior”. Esta sesión aportó las bases para el debate, planteando que la necesidad de repensar el rol de la educación superior nace de la comprensión profunda del entorno y que en este análisis hay que integrar la visión local y global.
Cuatro mesas redondas, en el plenario, hablaron sobre cómo preparar a las generaciones futuras, sobre el papel de la investigación para el desarrollo humano y social, sobre cómo establecer un diálogo más amplio con la sociedad y sobre el papel institucional para todo ello. En estas mesas redondas, así como en las intervenciones inaugurales, se reflejaban las principales contribuciones del informe “La Educación Superior en el Mundo 3: Nuevos retos y roles emergentes para el desarrollo humano y social” que fue presentado en el marco de la conferencia y entregado a! todos los participantes.
La primera de las mesas redondas, “Preparar a las nuevas generaciones: el propósito educativo y los planes de estudios de la educación superior para el desarrollo humano y social”, abordó la necesidad de repensar el propósito educativo y el currículo académico para incluir cuestiones como el desarrollo sostenible, la multiculturalidad, o la formación para la ciudadanía global. Plantearon la necesidad de no sólo preparar buenos profesionales sino de formar a personas para afrontar los problemas contemporáneos para que puedan contribuir de forma efectiva a la transformación y al cambio positivo de las sociedades. Esto requiere una visión interdisciplinar y compleja de la realidad, que aporte conocimiento para facilitar la comprensión crítica del mundo en el que vivimos y de la condición humana.
En la segunda mesa redonda, “Renovar la creación del conocimiento. El rol de la investigación en la educación superior: implicaciones y retos para una contribución activa futura al desarrollo humano y social” se debatió en qué grado la investigación científica y la generación de conocimiento están respondiendo a las necesidades sociales, a objetivos colectivos como los de Desarrollo del Milenio, a las necesidades del cambio climático y del desarrollo sostenible y a respaldar la toma de decisiones políticas con implicaciones colectivas, en los contextos nacionales.
Para ello, se dijo, hay que buscar un equilibrio entre la contribución al desarrollo económico y la contribución a la solución de los problemas de las personas y las sociedades. Por otra parte se planteó la necesidad de revalorizar la diversidad de misiones institucionales, para superar las actuales tendencias homogeneizadoras que imponen los sistemas de clasificación y rankings internacionales, limitando las acciones localmente pertinentes. Asimismo, se planteó la necesidad de vincular las agendas prioritarias para la investigación en el mundo con las agendas prioritarias para el desarrollo global en el planeta.
La tercera mesa redonda se tituló “Mejorar el diálogo entre las instituciones de educación superior y la sociedad: cómo la educación superior contribuye al desarrollo humano y social a través del compromiso cívico”. En ella se ahondó en la necesidad de replantear e impulsar una relación más intensa e interactiva de las instituciones de educación superior con su entorno, especialmente con la sociedad civil. Las universidades pueden involucrarse mucho más como agentes de transformación social integrándose en la vida pública. La educación superior debe coordinarse, desde sus funciones principales, con el resto de las instituciones y agentes sociales para trabajar con colaboración y sinergia, para alcanzar un desarrollo humano, social, equitativo y sostenible.
Por último, la cuarta de las mesas redondas, “Transformar las instituciones de educación superior para aprovechar las oportunidades creadas por la globalización: principales retos y respuestas institucionales”, se centró en las propias dinámicas de cambio! que afectan a las instituciones de educación superior y el modo en qué éstas pueden ser encaradas. Se aportaron ideas como: la universidad –coordinada con la educación básica- debe preparar a los estudiantes para el mundo que queremos y no para el que tenemos, para lograr esto es esencial la transformación institucional; el papel del liderazgo de las instituciones de educación superior debería estar presente en los debates globales de interés humano y social en el mundo; es necesario articular la voluntad política para que todas estas propuestas puedan ser aplicadas; deben buscarse fórmulas para evitar el éxodo de talentos y estimular a las personas que han emigrado a cooperar con sus estados nacionales de origen; las redes son hoy claves para cumplir estas misiones.
Otro de los contenidos de la conferencia fue el panel “Perspectivas regionales sobre el rol de la educación superior para el desarrollo humano y social: principales retos y tendencias emergentes”. Esta sesión permitió ver cuál es el contraste y la necesaria evolución del planteamiento global, hacia la acción regional y nacional. No en todas las regiones del mundo se ven iguales retos, problemas y oportunidades, pero en todas se da el consenso sobre la necesidad de replantear el papel que hoy juega la educación superior para fortalecer su misión de servir al bien común y las cuestiones contemporáneas y futuras de desarrollo humano y social.
Durante el tercer día de la conferencia, se presentaron los resultados de la investigación realizada con metodología Delphi que ha llevado a cabo el Secretariado de la GUNI. Esta investigación ha sondeado la opinión de 214 expertos, profesionales, académicos y miembros de organizaciones de la sociedad civil, con el fin de obtener una imagen amplia, propositiva y prospectiva del rol de la educación superior para su contribución al desarrollo humano y social.
A continuación, tuvieron lugar las dos ponencias de clausura que darían paso al cierre de la conferencia, a cargo de Georges Haddad, director de la División de Educación Superior de UNESCO, Antoni Giró, rector de la Universidad Politécnica de Cataluña y presidente de GUNI y del alcalde de la ciudad de Barcelona, Jordi Hereu. Las ponencias de clausura corrieron a cargo de Konrad Osterwalder, rector de la Universidad de las Naciones Unid as (UNU) y del presidente de la Asociación Internacional de Universidades y también coautor del tercer informe GUNI, Goolam Mohamedbhai. Mientras que el primero expuso el papel de la UNU para contribuir al progreso de la educación superior, el segundo reclamó para la educación superior un papel comprometido y activo en la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
El programa científico de la conferencia se completó con la participación de más de un centenar de investigadores, que expusieron los resultados de su trabajo. Por un lado, los talleres de trabajo paralelos enmarcaron la presentación de casi 50 comunicaciones. Por otro, la sede de la conferencia fue ocupada por más de 55 pósteres. Ambos formatos de comunicación científica ofrecieron a los participantes espacios de participación e interacción sobre el papel de la educación superior en temas como: ética y valores, género, paz, ciudadanía, participación, tecnologías educativas, desarrollo sostenible, democracia y multiculturalidad.
Con la celebración de esta conferencia y la presentación del nuevo informe, la GUNI ha querido impulsar un debate sobre el rol que la educación superior puede y debe jugar en el mundo globalizado, tecnificado e hiperconectado del mañana; subrayando su compromiso con una perspectiva integral e integradora, ética y equitativa, humana y social del concepto de desarrollo.
La GUNI afirma al principio de la conferencia que: “si al clausurar esta conferencia conseguimos poner sobre la mesa suficientes ideas para empezar a responder de forma constructiva a la cuestión de qué conocimiento producir y difundir para construir qué sociedad, entonces juntos habremos emprendido un camino sin retorno, para sentar las bases de la educación superior para el desarrollo humano y social para el siglo XXI”. Esto ahora lo han de valorar las personas que en ella han participado.
* Artículo publicado originalmente en el boletín electrónico de la GUNI, Global University Network for Innovation. Para más artículos y suscripción gratuita al boletín, visite este enlace.
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